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Códigos QR: riesgos y cómo protegerte

Los códigos QR nos hacen la vida más fácil, pero esa comodidad también puede utilizarse para ocultar enlaces maliciosos. Saber qué estamos abriendo es la primera medida de protección.

Códigos QR: riesgos y cómo protegerte

¿Qué contiene realmente un código QR?

La tecnología ha evolucionado ofreciéndonos servicios increíbles y, sobre todo, una gran comodidad. Los códigos QR son un buen ejemplo: permiten acceder rápidamente a información sin tener que escribir direcciones o datos manualmente.

Podemos encontrarlos en restaurantes para consultar el menú desde el móvil, para compartir una red Wi-Fi, acceder a una página web o cargar determinada información en una aplicación.

Un código QR funciona, en cierto modo, como un código de barras capaz de almacenar información. Esa información puede ser una dirección web, los datos de una red Wi-Fi u otros caracteres que una aplicación puede interpretar.

¿Dónde está el riesgo?

El problema es que no podemos saber a simple vista qué información contiene un QR. Normalmente descubrimos su destino después de escanearlo, y un atacante puede aprovechar precisamente esa falta de visibilidad.

Una persona puede crear su propio código QR y hacer que dirija a una página controlada por ella. Esa web podría intentar robar credenciales mediante phishing, solicitar permisos que no necesita, descargar contenido malicioso o aprovechar una vulnerabilidad del dispositivo.

El QR no hackea tu móvil por sí solo

Escanear un código QR no significa automáticamente que alguien pueda controlar tu cámara o tu teléfono. El peligro está en el contenido al que nos dirige y en lo que ocurra después: por ejemplo, conceder permisos, introducir credenciales en una página falsa o utilizar un dispositivo vulnerable.

Señales que deberían hacerte sospechar

El contexto es muy importante. Un código QR inesperado o manipulado merece más atención que uno situado en un entorno claramente controlado.

  • Un código QR pegado encima de otro.
  • Un QR colocado en un lugar extraño o inesperado, como el asiento de un tren.
  • Una mesa de un restaurante cuyo QR es diferente al de las demás.
  • Una pegatina que parece haber sido añadida posteriormente.
  • Una dirección web que no coincide con la empresa o servicio que esperabas encontrar.

Cómo protegerte antes de abrir un QR

No es necesario dejar de utilizar códigos QR. En la mayoría de situaciones basta con aplicar unas comprobaciones sencillas antes de continuar.

  • Comprueba la dirección que muestra el teléfono antes de abrirla.
  • Fíjate especialmente en el dominio y no solo en el aspecto de la página.
  • Desconfía si el QR parece haber sido sustituido, pegado o manipulado.
  • No introduzcas contraseñas o datos bancarios si no estás seguro del sitio al que has llegado.
  • No concedas permisos innecesarios a una web o aplicación.
  • Si estás en un restaurante, hotel o establecimiento y la dirección te parece extraña, pregunta al personal antes de continuar.

Un ejemplo sencillo

Imagina que estás en un restaurante y escaneas el código QR para consultar la carta. Si en lugar de mostrar el dominio habitual del establecimiento aparece una dirección completamente diferente o sospechosa, no tienes por qué asumir que es correcta. Puedes cerrar la página y preguntar al personal si ese QR pertenece realmente al restaurante.

La comodidad no tiene por qué reducir tu seguridad

Los códigos QR son una herramienta útil y no debemos tenerles miedo. El objetivo es utilizarlos siendo conscientes de que ocultan información que no vemos directamente. Comprobar el destino, observar el contexto y detenernos ante algo extraño puede evitar muchos problemas.

CONECTA2 EN RED

¿Prefieres verlo en vídeo?

En este vídeo puedes ver una explicación práctica de los riesgos de los códigos QR y un ejemplo de cómo pueden utilizarse con fines maliciosos.

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